apuntes

Los filósofos, de Nesterov

Los filósofos es una de las obras más importantes de la obra del gran nombre de la pintura simbolista rusa, Mijaíl Nesterov. El propio Nesterov definió la obra como “el retrato de las dos grandes almas de Rusia” de la época. El cuadro fue pintado en 1917, en los albores de la Revolución, y quizá también sea interesante comentarlo históricamente, aunque me centraré en algunos aspectos puramente simbólicos del mismo.

En el cuadro aparecen retratadas dos grandes figuras del pensamiento ruso de la época: el pensador y sacerdote Pável Florenskij, al que se ha llegado a llamar “el Leonardo ruso”, y Sergéi Bulgakov, en esa época eminente economista, que acabaría exiliándose de Rusia y convirtiéndose al cristianismo, mientras que Florenskij moriría fusilado en algún lugar cercano a Leningrado en 1937 después de haber pasado por la Lubyanka y el Gulag.

En primer plano aparece Florenskij, con sotana blanca como es costumbre en los sacerdotes de la iglesia ortodoxa rusa, sujetando un cayado de madera; a su lado, vestido de negro, Bulgakov. Dejando de lado el evidente simbolismo del color de las vestimentas de ambos, observemos en primer lugar las miradas de ambos. Podemos ver que Bulgakov mira al frente en el eje vertical. Nesterov representa en esta mirada la preocupación por el presente y el futuro de Rusia, y es casi como si Bulgakov mirara hacia fuera y pudiera ver el triunfo del bolchevismo y los millones de vidas que van a ser segadas en los años posteriores; tal vez por eso su mirada es tan seria y su expresión casi de horror. En contraste con esta mirada está la de Florenskij; la expresión de Florenskij es calmada, y mira hacia abajo, hacia dentro de sí mismo. Es la mirada del hombre que ha sabido sobreponerse a su lucha interior, la certeza de la resurrección tan importante para la religiosidad ortodoxa.

Las manos de Florenskij también pueden ser analizadas simbólicamente. Con la mano derecha sujeta firmemente un cayado, colocado en posición completamente vertical, cuya punta no vemos. La firme sujeción del cayado representa no sólo el aplomo de la figura sino también el apego al suelo que se pisa, a la tierra firme bajo sus pies; en definitiva, el amor por Rusia, la vilipendiada y tan amada Rusia que años después sería convertida sólo en unas siglas en un lenguaje cada vez menos humano. Curiosamente, siendo Bulgakov el más combativo de ambos en la época, el preocupado por la situación social del país, sería finalmente Florenskij el que decidiría libremente no exiliarse de Rusia, lo que le causaría la muerte. De hecho, bien mirado, la posición del cayado, completamente centrada, podría llevarnos a pensar que es Florenskij el que permanece sujeto a la tierra, dando vueltas alrededor del cayado, y en cada vuelta el acompañante es uno diferente; esta postura filosófica la defendería Florenskij posteriormente en sus textos, donde afirmaría que lo importante era quedarse con sus compañeros en Rusia y, en la medida de lo posible, estar ahí en los momentos decisivos de la degradación forzada.

El cayado también tiene significación por sí mismo; el anclaje en el suelo de Rusia es otra forma de simbolizar la tradición, lo natural y eterno, que tan importante fue también para la figura del autor, que defendió siempre una suerte de mística naturalista. Sin embargo, esta cuestión se ve matizada por la posición de la mano izquierda del sacerdote. Su mano izquierda apunta directamente hacia su corazón. Así, para Nesterov, lo realmente importante y valioso de la cultura y de la educación y el crecimiento es no sólo el conocimiento de la tradición, sino también la actualización constante e individual que hace cada persona de ella. Así, lo general y casi abstracto pasa a ser concreto en cada hombre, y se vuelve a poner al hombre en el centro, al hombre que busca el conocimiento y la aceptación de sí mismo y de lo que le rodea a través del conocimiento de ese entorno natural y de la tradición de su tierra. Quizá fuera esto lo que consiguiera Florenskij y no Bulgakov, y así queda representado en el cuadro.

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One thought on “Los filósofos, de Nesterov

  1. - dice:

    Una descripción mu interesante. Estoy leyendo el ensayo ‘El nombre del infinito’ (ed. Acantilado, 2012), en cuya portada aparece esta obra, y me ha servido para entenderla. Muchas gracias.

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