apuntes, cine

El rodaje de mi cortometraje: drama en seis actos

Día 1. Viernes, 8 de mayo de 2009.
Comenzamos el rodaje alrededor de las tres de la tarde. Habíamos configurado un ajustado plan de rodaje en cuatro días por asuntos relacionados con los medios técnicos y la disponibilidad de localizaciones. Sin embargo, debido a los horarios de los actores, sólo contábamos con las tardes para rodar. Así pues, la mayor parte del equipo de producción, así como algunos miembros del equipo técnico (iluminación, sonido) estábamos presentes en el lugar de rodaje desde aproximadamente las dos de la tarde, preparando el set, debatiendo un poco la planificación y haciendo una toma de contacto unos con otros y con el material técnico (cámaras, iluminación, microfonía, monitores).
Para ese día habíamos establecido rodar interiores en la Facultad de Comunicación de Sevilla. Los actores llegaron más tarde de lo esperado. A pesar de ello, todo siguió según el plan de rodaje: media hora aproximada de ensayos y luego rodaje de tomas. Perdimos demasiado tiempo antes de empezar a rodar por no estar acostumbrados al manejo de la cámara y de la iluminación, pero lo hicimos. También se perdió algo más de tiempo de lo esperando al tener que mover todo el material y la figuración (unas 20 personas) entre las distintas localizaciones dentro de la propia Facultad de Comunicación. Debido a los retrasos acumulados, hubimos de descartar el rodaje de una secuencia por falta de luz natural. El resto del plan de rodaje para este día se cumplió puntualmente. Abandonamos la localización a la hora acordada: aproximadamente, las ocho de la tarde.

Día 2. Sábado, 9 de mayo de 2009.
Éste fue el día de más ajetreo de todo el rodaje. Teníamos en el plan de rodaje localizaciones interiores y exteriores para este día. La localización exterior era un jardín donde teníamos que rodar una fiesta. Los preparativos empezaron aproximadamente a las nueve de la mañana, ya que había que preparar la localización, así como proceder al transporte de todo el equipo humano y técnico hacia el lugar de rodaje –Bormujos, en el Aljarafe de Sevilla-. También volvimos a contar con figuración -20 o 25 personas- este día. El rodaje comenzó alrededor de las 12 de la mañana, con el cielo encapotado y una incipiente amenaza de lluvia. A pesar de ello, mantuvimos el ánimo y tratamos de rodar lo máximo posible. Sin embargo, no se pudo cumplir el plan de rodaje, ya que empezó a llover con fuerza. Se intentó incluso modificar un poco los guiones literario y técnico para que la lluvia tuviera algo de sentido dentro de la historia, pero finalmente desechamos la idea y pasamos a rodar las escenas interiores que teníamos para la misma localización, con lo cual se truncó todo el plan de rodaje. Pasamos el resto del día rodando bastantes escenas interiores. De hecho, más de las que habíamos planeado inicialmente. A causa de ello, el rodaje ese día terminó casi a las dos de la mañana, momento en que todo el equipo de rodaje se fue a casa exhausto a falta de rodar una escena en la misma localización y que tenía que ser obligatoriamente rodada de noche. De todas formas, había que volver al lugar al día siguiente.

Día 3. Domingo, 10 de mayo de 2009.


Este día volvimos a la misma localización del día anterior, teniendo, pues, que repetir todo el proceso de movilización de gente y medios técnicos desde Sevilla hacia Bormujos. Este día, a pesar de que estuvo todo el tiempo nublado, pudimos rodar las escenas de localizaciones exteriores previstas para el día anterior. A pesar de ello, parte de la figuración, hastiada por la auténtica paliza que había supuesto el rodaje del día anterior, no acudió al set de rodaje, con lo cual tuvimos que cambiar la planificación de la escena y rodar buena parte de lo que teníamos pensado en planos generales en planos cortos. Se rodaron las dos escenas de interiores que quedaban en esa localización; hubo que esperar a que oscureciera para poder rodar una de ellas. En todo caso, se cumplió el nuevo plan de rodaje para ese día, y todo el equipo se fue a casa con la sensación de que, a pesar del primer golpe de mala suerte, habíamos comenzado la remontada.

Día 4. Lunes, 11 de mayo de 2009.


Teóricamente, el último día de rodaje. Sólo quedaban dos escenas por rodar: un exterior en un restaurante, para el que habíamos confirmado asistencia y conformidad, y una breve escena que tenía que ser rodada en el Parque del Alamillo, en la Cartuja. Todo el equipo acudió con buen ánimo al lugar de rodaje a la hora planificada para el comienzo de la sesión, aproximadamente las cuatro de la tarde. Sin embargo, aquí continúa la racha de mala suerte para el equipo de producción. Tras haber rodado todas las tomas del exterior en el restaurante, uno de los miembros del equipo técnico, tratando de borrar unos clips de la tarjeta de memoria de la cámara, formatea toda la tarjeta, con lo cual el equipo de producción pierde todo lo rodado hasta ese momento este día. A pesar de estar enfadados y desanimados, no perdemos el aliento. Las horas que teníamos acordadas con los dueños de la localización han acabado, por lo cual abandonamos el lugar y decidimos continuar con el plan de rodaje y rodar las escenas del Alamillo antes de marcharnos, y rehacer el plan de rodaje para volver a grabar la escena del restaurante en algún momento de la semana siguiente, siendo antes imposible por falta de disponibilidad del equipo de técnicos de sonido e iluminación. El rodaje en el Alamillo se completa con normalidad, y hacia las nueve de la noche se suspende la sesión de grabación. Se emplaza a todos los miembros del equipo humano a la semana siguiente para completar finalmente el rodaje, que se hará en dos días para poder acabar también la secuencia que tuvimos que dejar de rodar el primer día por falta de tiempo y de luz.

Día 5. Lunes, 18 de mayo de 2009.


Para este día teníamos pensado rodar la escena del restaurante que se había perdido debido al error del miembro del equipo técnico que había formateado la tarjeta. Teníamos un acuerdo verbal con los dueños de la localización. Todo el equipo de producción, así como técnicos y actores, llegó al lugar a la hora acordada, aproximadamente las cuatro de la tarde. Sin embargo, los dueños del lugar no recordaban que íbamos a aparecer por allí, con lo cual habían organizado otras actividades. Tras informarnos de esta circunstancia, nos invitaron amablemente a marcharnos y a volver al día siguiente a la misma hora. Todo el equipo estaba ya completamente desanimado y cabreado, pero decidimos hacer un último esfuerzo, volver a recomponer el plan de rodaje e irnos a rodar una escena de exteriores que nos faltaba. Perdimos gran cantidad de tiempo en desplazar de nuevo todo el material de una localización a otra en varios coches, pero finalmente pudimos conseguirlo, terminando la sesión de rodaje de nuevo aproximadamente a las nueve de la noche. Dándonos ánimos unos a otros, nos emplazamos al día siguiente con fuerzas para poder acabar de una vez lo que quedaba, ya que comenzaba a hacerse demasiado largo el proceso. Sin embargo, lo peor estaba aún por llegar.

Día 6. Martes, 19 de mayo de 2009.


Todo lo que había que rodar era aproximadamente 40 o 50 segundos en el guión técnico. Un par de horas de rodaje, como mucho, y luego finalmente todo estaría terminado, y podríamos descansar unos días antes de meternos en el proceso de postproducción. Sin embargo, el destino no había dicho aún su última palabra. Llegamos todos puntualmente y con fuerzas renovadas al restaurante, nuestra localización para ese día. Lo más rápido y eficientemente que pudimos, montamos iluminación, sonido, cámaras, etc., para poder comenzar a rodar lo antes posible. Y así lo hicimos. Todo iba estupendamente hasta que, pasada aproximadamente una hora de rodaje, nuestro técnico de sonido tropieza con uno de los millones de cables que había tirados por el set de rodaje, con tan mala fortuna que resulta ser el cable del disco duro portátil de un terabyte que contiene todos los brutos de todos los días de rodaje y de los cuales no existe copia de seguridad ya que nadie más posee un disco duro capaz de albergar tantos gigabytes de archivos. En un principio creíamos que no era nada. Volvimos a colocar el disco duro en su sitio y, mientras un miembro del equipo de producción diagnosticaba algún posible problema, el rodaje siguió su curso normal. Finalmente, resultó que el disco duro estaba completamente roto y no había forma de hacer nada con él. El rodaje acabó en el par de horas que habíamos planeado, así que despedimos a los actores de momento, y todo el equipo de producción se puso en movimiento para buscar una posible solución al problema del disco duro. Resultó que el cacharro estaba completamente roto, y que la única solución que tenía costaba aproximadamente unos 4000 euros, una opción evidentemente inviable debido a la falta de presupuesto para el proyecto. Comunicamos a los actores la situación. Llantos y enfados aquí y allá y un sentimiento general que se evidencia en la famosa frase “lo que empieza mal, acaba peor”. Se vuelve a emplazar a todos los miembros del equipo a volver a rodar en algún momento del verano, esperando haber aprendido de los errores. Desolación por doquier. Fin del rodaje.

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3 thoughts on “El rodaje de mi cortometraje: drama en seis actos

  1. Joder, y yo quejándome porque se me trastocan los archivos del openoffice, y después se me acaba el cartucho de tinta, justo la noche antes de entregar un trabajo. Vaya papelón el vuestro. Ánimo. Algún día -sé que aún muy, muy lejano- os reiréis.

  2. Pingback: Bitacoras.com

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