apuntes

Una de gángsters

Él dormía mientras ella le esperaba impaciente, ansiosa. Le deseaba, y él lo sabía. Claro que él sólo lo supo después. Cuando se enteró de que ella la esperaba, sonrió para sí, satisfecho de haber estado dormido mientras tanto. Pero sabía que se engañaba: él la echaba de menos más que nada en el mundo. Él era el que se había ido a dormir para no tener que esperar despierto, para controlar la impaciencia y el ansia. Sonrió de nuevo para sí: lo mejor de todo es que ella nunca lo sabría.

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